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Viaje al centro de la pelota

19 mayo, 2020 | Ricardo Valdivia

El béisbol es uno de los deportes de equipos más longevos que existe, su principal implemento es tan antiguo como el juego en sí mismo, y ha evolucionado junto a este

Estructura de las pelotas de béisbol
Estructura de las pelotas de béisbol Foto: Ricardo Valdivia

Hacia 1845 —año en que Alexander Joy Cartwright redactó un grupo de reglas que se establecerían como los cimientos para el béisbol moderno—, no existía un estándar en lo que a los implementos deportivos se trataba, esto por supuesto incluía al bate y a la pelota. Para celebrar aquellos encuentros, muy distantes del calificativo de oficial, los propios jugadores confeccionaban las pelotas. Dicha dinámica perduraría hasta 1876, año de nacimiento de la Liga Nacional en Estados Unidos. Por aquel entonces el lanzador Albert G. Spalding —creador de la compañía de implementos deportivos Spalding—, miembro de los Boston Red Stockings, patentó la que sería adoptada como pelota oficial para la liga. Esta era bastante similar a la que se usa hoy en día, pues contaba con las dos piezas en forma de ocho que se entrelazan a través de costuras; y no como otras que habían sido utilizadas en diferentes ocasiones, de cuatro piezas y costuras que formaban una X.

La pelota de Spalding rodaría por los diamantes de las Grandes Ligas por los siguientes 91 años, hasta que en 1967, la empresa Rawlings la sustituyó y no ha soltado prenda hasta hoy, ni lo hará en el futuro próximo. No obstante, las pelotas de Spalding se mantuvieron en uso en la Liga Nacional hasta 1977.

Las clásicas dos figuras en forma de 8 que se unen a través de las también icónicas costuras, surgieron un poco antes. Existen dos versiones de la historia: la primera alega que fue inventada por Ellis Drake, el hijo de un zapatero; mientras que la otra le concede la iniciativa al Coronel William A. Cutler, quien vendió su creación a William Harwood en 1858. Fue este nuevo propietaio quien creó la primera fábrica dedicada solo a la producción de pelotas de béisbol en Natick, Massachusets. Llamada Harwood and Sons, fue la primera en popularizar y producir en masa esta variante de pelota cubierta por dos partes de material en forma de 8.

En 1934 la ya surgida Liga Americana —que utilizaba “pelotas más vivas” que favorecían a los bateadores— junto al viejo circuito —que favorecía a los lanzadores con pelotas que botaban menos—, llegaron a un acuerdo que se tradujo en una regla para estandarizar las medidas y construcción de las esféricas utilizadas en su competición. Estas normas se convirtieron en el estándar a nivel mundial: La pelota debe ser esférica, formada por hilos que recubren un núcleo de corcho, goma o material similar, cubierto por un par dos piezas de cuero de caballo o vaca y cocidas firmemente una a la otra. Deberá pesar no menos de 5 y no más de 5,25 onzas, y medir no menos de 9 ni más de 9,25 pulgadas de circunferencia.

El corcho se había comenzado a usar como centro de la pelota en 1910. Dicho material no solo dotaba de mayor durabilidad al implemento, sino que hacía que viajara más lejos. Esto incrementó tanto los averages de los bateadores como el interés en el juego. Para 1925, Milton B. Reach había patentado el caucho que recubría al corcho. Son exactamente dos capas de caucho, negro en la que está en contacto con el núcleo, y rojo el que recubre a la anterior. Esta fórmula persiste hasta el presente.

Hoy en día este núcleo es enrollado casi 370 metros de cordel de lana en tres etapas. El cordel aplicado varía en color y longitud, siendo 121 yardas de lana gris en la primera, 45 yardas de lana blanca en la segunda, y 53 yardas de lana blanca más fina, en la tercera. Luego se enrrolla en 150 yardas de algodón blanco fino, todo esto cubierto por las dos piezas que se unen por 108 costuras.

Infografía de la estructura de las pelotas de béisbol
Diseño: Ricardo Valdivia

Desde 1925 hasta la fecha no ha variado mucho el proceso de traer a la vida a una pelota de béisbol. Hoy el proceso dura aproximadamente una semana, pues el algoritmo es más riguroso y el núcleo de “doña blanca” pasa por distintos procesos para garantizar la calidad final del producto que, al menos en Grandes Ligas, tiene un ciclo de vida promedio de siete lanzamientos.

Algo que no ha variado nunca en este proceso es la coronación, a mano, con esas distintivas costuras rojas. Es uno de esos aspectos que dotan al béisbol de un aire tradicional. Aunque algunas compañías han intentado simular mediante máquinas este proceso de cosido, han fracasado siempre en el intento. El último paso antes de someter a la esférica a toda una serie de pruebas para probar su calidad, se mantiene aún al día de hoy, artesanal.

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