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El Clásico: la rivalidad suprema

22 enero, 2020 | Raúl Abreu Martín

El deporte está lleno de rivalidades que van más allá de lo que se ve en la competencia. Así, los seguidores y los que no lo son tanto, nos hemos dividido entre Nadal y Federer, Márquez y Rossi, Bolt y Gatlin, Industriales y Santiago, Messi y Cristiano, Lakers y Celtics, Guardiola y Mourinho, Yankees y Mets, Vettel y Alonso, y Real Madrid y Barcelona.

El Clasico del fútbol español
El Clasico del fútbol español Foto: Score Sport Magazine

El deporte está lleno de rivalidades que van más allá de lo que se ve en la competencia. Así, los seguidores y los que no lo son tanto, nos hemos dividido entre Nadal y Federer, Márquez y Rossi, Bolt y Gatlin, Industriales y Santiago, Messi y Cristiano, Lakers y Celtics, Guardiola y Mourinho, Yankees y Mets, Vettel y Alonso, y Real Madrid y Barcelona.

La confrontación entre los dos clubes españoles data del nacimiento de ambos. El club blanco vio la luz en 1902, mientras los culés fueron fundados tres años antes. En los comienzos, la disputa entre los dos no era tan marcada como lo es hoy. Fue el fichaje de Alfredo di Stéfano por el Real Madrid lo que detonó la animadversión entre catalanes y capitalinos.

Di Stéfano asistió al Santiago Bernabéu como jugador del Club Deportivo Los Millonarios, de Bogotá. Por aquella época, los jugadores fueron aceptados en Colombia sin traspasos y al margen de la FIFA, que acordó que los futbolistas recalados en equipos del citado país seguirían perteneciendo a los nuevos clubes hasta diciembre de 1954 y que, a partir de esa fecha, pasarían a pertenecer a los clubes de origen (River Plate en el caso de La Saeta Rubia).

El equipo del Real Madrid en los años 50, con Di Stefano como una de sus figuras principales (Di Stefano en la fina inferior, segundo de izquierda a derecha)
El equipo del Real Madrid en los años 50, con Di Stefano como una de sus figuras principales (Di Stefano en la fina inferior, segundo de izquierda a derecha). Foto: Tomada de Pinterest

El Real Madrid negoció con el club colombiano, mientras el Barça lo hizo con River. Se inició un conflicto entre los dos clubes españoles ya que ambos tenían los derechos del jugador. La FIFA decidió que el argentino debía jugar dos temporadas como madridista y otras dos como azulgrana, a lo que el Barça se negó, y renunció a todos sus derechos sobre el jugador. El conflicto por la estrella agravó las tensiones entre ambos clubes.

Las Copas de Europa, Cruyff, y la Quinta del Buitre
En la década de 1950, ya con el polémico fichaje vistiendo la camiseta del Real Madrid, los de la capital española conquistaron las cinco primeras Copas de Europa, predecesora de la actual UEFA Champions League, y cuatro Ligas de España; mientras los catalanes ganaban igual número de títulos domésticos.

Los 60 consolidaron al Madrid como dominador frente al Barcelona, al sumar una sexta Copa de Europa, y distanciarse de sus rivales al conquistar ocho ligas en un periodo de diez años. Así, los éxitos logrados durante la segunda mitad de los años cincuenta y la década de los años sesenta consiguieron que los capitalinos lograsen poner tierra de por medio respecto al resto de equipos en materia de títulos.

La historia de una rivalidad tan grande como la que sostienen los dos clubes españoles está marcada por figuras que han tenido una repercusión importante tanto en la historia del Real Madrid como del Barça. A Di Stéfano, se suma un jugador holandés miembro de una de las mejores generaciones de futbolistas de su país. Su nombre era Johan Cruyff.

Johan Cruyff fue una de las piezas claves para el juego de los culés.
Johan Cruyff fue una de las piezas claves para el juego de los culés. Foto: Tomada de Marca

Militante del Ajax que ganó tres Copas de Europa seguidas (1971, 1972 y 1973) y fue la semilla del fútbol total de los Países Bajos; Johan ayudó a los culés a reconquistar un título de Liga catorce años después del último conseguido, y una goleada frente al máximo rival 5-0 en el Estadio de Chamartín, casa del Real Madrid.

Los blancos luego ganaron cinco títulos domésticos y tres de Copa, mientras daban forma a la que sería una de las generaciones salidas de la cantera más recordadas del equipo capitalino: la Quinta del Buitre. Por esta fecha, adquirieron relevancia los derbis citadinos (Barcelona vs Espanyol, y Atlético vs Real Madrid).

Con esa generación, comandada por Emilio Butragueño, los vikingos lograron cinco títulos de liga en línea, por uno del Barça. El balance de la década del 80 es favorable a los de la capital por 11 títulos conseguidos (cinco Ligas, tres Supercopas de España, dos Copas de España y una Copa de la Liga) a 8 (una Liga, una Supercopa de España, cuatro Copas de España y dos Copas de la Liga).

Butragueño y su Quinta del Buitre, marcaron una de las épocas más exitosas del Madrid.
Butragueño y su Quinta del Buitre, marcaron una de las épocas más exitosas del Madrid. Foto: Tomada de El Español

En los años 90, vuelve Johan Cruyff a la Ciudad Condal, esta vez en calidad de entrenador. Forma el Dream Team con Guardiola, Romario, Stoichkov, Koeman, entre otros. Antes de finalizar la década, consiguieron seis títulos de Liga, dos Copas, cuatro Supercopas de España, una Recopa de Europa y dos Supercopas de Europa, y el título continental por primera vez en su historia.

El rival se llevó al Bernabéu dos Ligas, una Copa de España, dos Supercopas y, tras 32 años de espera, el campeonato europeo, ya nombrado UEFA Champions League, en un renacer del club a nivel europeo, con la figura de un joven Raúl González Blanco.

Todavía se recuerda el 5-0 que le endosó el equipo culé a los blancos, con un Romario estelar. La alegría no duró mucho. Al año siguiente, el Madrid igualó el resultado frente a su máximo oponente. La rivalidad crecía más y más, a medida que el mundo se acercaba a una nueva centuria.

Cambio de siglo: los galácticos, Ronaldinho, Messi y Guardiola
El año 2000 llegó con una nueva Champions para el Real Madrid. La histórica rivalidad que mantenían en el plano español los blancos y los culés se trasladó también al territorio europeo. El partido iba adquiriendo cada vez tintes más internacionales debido a la pasión que despertaban los equipos, tanto en el público, como en las estrellas que componían ambas plantillas.

Al final de la temporada 1999-2000, asumió la presidencia del Real Madrid Florentino Pérez, dando inicio a la primera era galáctica. Durante su campaña, Pérez había prometido el fichaje de una estrella en particular: Luis Figo, en aquel entonces pieza clave en la escuadra culé.

El fichaje del portugués propició que el Camp Nou viviera uno de los Clásicos más tensos de su historia. El recibimiento del “traidor”, como llamaban a Figo en Barcelona, estuvo marcado por el rechazo de la grada y el lanzamiento de varios objetos al terreno, incluida una cabeza de cochinillo, que posteriormente serviría para recordar este enfrentamiento en particular como “el Clásico del cochinillo”.

Los Galácticos fueron un empeño de Florentino de llevar a los merengues a la cúspide, aunque el resultado no fue tan exitoso como se previó.
Los Galácticos fueron un empeño de Florentino de llevar a los merengues a la cúspide, aunque el resultado no fue tan exitoso como se previó.. Foto: Tomada de www.futbolsapiens.com

A Figo se unieron las contrataciones de Zinedine Zidane (2001), Ronaldo (2002) y Beckham (2003), fecha en la que llegaría Ronaldinho al Barça. El Dinho relanzaría el juego culé rodeado de jugadores como Deco, Xavi, Iniesta y Samuel Eto’o. Mientras renacía el Barça, la luz de los galácticos se iba apagando lentamente en la capital española.

Fue una década marcada por muchos nombres rutilantes como los mencionados, a los cuales no se puede dejar de añadir dos que fueron, y son, claves en los éxitos recientes del Barcelona: Pep Guardiola y Lionel Messi.

En 2008, Pep, uno de los alumnos aventajados de Cruyff, asumía las riendas de los culés. Su estilo de posesión se convirtió en lo mejor que había visto el balompié en aquellos años, llevándolo a conquistar los seis títulos que disputaron en la temporada 2008-2009, con el pequeño argentino en plan estrella.

Finalizada la temporada, el Real Madrid celebra elecciones. El único candidato es Florentino, dando inicio a una “segunda era galáctica”. Kaká, Benzema, Xabi Alonso y Cristiano Ronaldo refuerzan las filas merengues, que culminan la Liga a tres puntos del Team Pep, pero son eliminados en primera instancia de Copa del Rey por el Alcorcón, y de Champions, por el Olympique de Lyon.

2010-2020: Clásico en su máxima expresión
La buena posición en Liga que alcanzó el Real Madrid no le bastó al chileno Manuel Pellegrini para seguir un año más al mando de la disciplina blanca. En su lugar, Florentino contrató a un entrenador portugués, ganador del triplete la temporada anterior con el Inter, eliminando al Barcelona: José Mourinho.

Guardiola y Mourinho representaron a la perfección la rivalidad del Clásico entre el Madrid y el Barcelona.
Guardiola y Mourinho representaron a la perfección la rivalidad del Clásico entre el Madrid y el Barcelona. Foto: Tomada de EPA

Con los refuerzos del nuevo entrenador y de jugadores jóvenes como Ángel Di María, Mesut Özil y Sami Khedira, los merengues dieron un salto de calidad en su juego y en su espíritu competitivo, lo cual le sirvió para alcanzar las semifinales de Champions después de largo tiempo de ausencia.

Los Clásicos de la temporada fueron dominados por el Barcelona, que venció 5-0 en Camp Nou, y logró eliminar al máximo rival de las semis de Champions. Mou buscaba una estrategia para vencer el elegante estilo culé, la cual pareció haber encontrado en la final de Copa del Rey, donde los blancos se impusieron por 1-0, con gol de Cristiano Ronaldo en la prórroga.

El estilo de juego que implantó el laureado portugués en el Real Madrid contrastaba con el de su rival catalán. El contragolpe contra la posesión. A la confrontación de formas de jugar, se suma la existente entre ambos entrenadores, que dejó varios momentos inolvidables en las salas de prensa de Europa, y la protagonizada por los dos mejores jugadores del momento, Cristiano Ronaldo y Lionel Messi, se convierte en un partido muy apetitoso y en una bomba mediática.

Cristiano Ronaldo y Lionel Messi convierteron al Clásico en un partido muy apetitoso y en una bomba mediática.
Cristiano Ronaldo y Lionel Messi convierteron al Clásico en un partido muy apetitoso y en una bomba mediática. . Foto: Tomada de EL Español

Al año siguiente, el Madrid de Mou recupera el título de Liga tras varios ciclos de dominio culé, con un juego veloz y directo. Implanta récord de puntos (100) y de goles (121), y recorta las diferencias de resultados con el Barcelona, como se vio en la llave de Copa del Rey donde la diferencia fue de un gol favorable al Barcelona, que se terminaría proclamando campeón. Alcanza las semis de Champions nuevamente, quedándose a las puertas de la final, tras ser eliminado por el Bayern en la tanda de penales.

La dura rivalidad y la personalidad de ambos entrenadores terminaron por desgastar a ambos clubes y a los jugadores. Se enfrentan en la Supercopa de España con resultado favorable al Madrid, que experimenta un bajón en su juego, permitiéndole solo conquistar ese título. La Liga terminaría en las vitrinas del Barcelona, y la Copa en manos del Atlético de Madrid. Blancos y culés fueron eliminados del torneo continental por Borussia Dortmund (4-3 en el global) y Bayern Múnich (7-0 en el global) respectivamente.

La temporada 13-14 comenzaría con dos nuevos entrenadores: Carlo Ancelotti en Madrid, y Gerardo Martino en Barcelona. Los capitalinos se refuerzan con Isco, Gareth Bale y Dani Carvajal, mientras aterriza en Barcelona el crack brasileño Neymar. El técnico italiano trae a la capital española un estilo más pausado, pero no desaprovecha la forma rápida de Mou. El Tata mantiene la filosofía Barça.

Tras la tormenta vivida en los años en los que el Madrid estaba bajo el mando del técnico portugués, los Clásicos entraron en una etapa más calmada. El equipo catalán dominó los enfrentamientos particulares, pero no pudieron ganar ningún título. La Liga la perderían frente al Atlético de Madrid, la Copa frente al eterno rival, y serían eliminados de Champions por los colchoneros, trofeo que terminaría adjudicándose el Real Madrid por décima vez en su historia.

El Tata Martino fue relevado del banquillo culé por Luis Enrique, y ficharon a Luis Suárez e Ivan Rakitić para reforzar una plantilla bastante completa. Al otro bando llegarían Toni Kroos y James Rodríguez. El Madrid se iría en blanco, mientras el Barcelona, tras un inicio irregular en el que incluso se pensó despedir a su técnico, terminaría conquistando el triplete por segunda vez en su historia.

Rafa Benítez sustituiría a Ancelotti para la próxima temporada. Su interpretación del juego no terminó de casar con la afición del Bernabéu, y la derrota en noviembre de 2015 frente al Barcelona por 4-0, culminaría con su destitución en enero del año siguiente y la contratación de Zinedine Zidane, por aquel entonces entrenador del Real Madrid Castilla, la cantera del club blanco.

Con ZZ, el Real Madrid retomaría el vuelo en Liga, ganando el Clásico de la segunda vuelta  y terminando a un punto de los culés. El club conquistaría su undécima Champions tras imponerse nuevamente al Atlético de Madrid e inaugurando un ciclo de supremacía máxima a nivel continental. El Barcelona haría doblete Liga-Copa ese año.

Con el regreso de Zidane a las filas del Madrid, esta vez como DT, se revitalizó un conjunto que lucía resquebrajado desde el vestuario.
Con el regreso de Zidane a las filas del Madrid, esta vez como DT, se revitalizó un conjunto que lucía resquebrajado desde el vestuario. Foto: Tomada de Sportsnet

La filosofía de Zizou caló en el equipo madridista, que a la temporada siguiente lograría un doblete (Liga y Champions) lo cual lo consagraba como uno de los mejores equipos del momento. La Copa del Rey terminaría en las vitrinas del Camp Nou.

La campaña 2017-2018 terminaría con el Real Madrid conquistando su tercera Champions de manera consecutiva, y con el Barcelona recuperando la supremacía en Liga. Sin embargo, la noticia más importante no fueron los resultados particulares, sino la marcha a final de temporada de Zinedine Zidane y Cristiano Ronaldo, pilares de los tres años dorados que vivió el conjunto capitalino.

La 2018-2019 sería una de las campañas más turbulentas en la historia reciente del equipo merengue, que no logró buscar un recambio para la marcha de su principal estrella. Los pobres resultados de Lopetegui y Solari, con el equipo eliminado de la pelea por la Liga en noviembre, que finalmente coronaría al Barcelona, y de Champions tras una goleada del Ajax, propiciaron el precipitado regreso de ZZ, tras menos de un año fuera de las oficinas del club blanco.

Para el actual curso, el Madrid contrató a Eden Hazard como principal refuerzo. El comienzo de Zidane fue irregular, hasta que el equipo volvió a asumir su idea, y hoy el equipo blanco es colíder de Liga, dejando buenas sensaciones en su juego colectivo, algo que no logra el Barcelona, dependiente en exceso de lo que pueda hacer Leo Messi.

90 minutos que paralizan el mundo
La buena posición en Liga que alcanzó el Real Madrid no le bastó al chileno Manuel Pellegrini para seguir un año más al mando de la disciplina blanca. En su lugar, Florentino contrató a un entrenador portugués, ganador del triplete la temporada anterior con el Inter, eliminando al Barcelona: José Mourinho.

La disputa entre Madrid y Barcelona va mucho más allá de lo que ocurre en el campo de fútbol. Ambos clubes representan visiones del mundo distintas: una más tradicional, encarnada por el equipo de la capital, y una más liberal, la de los culés. Incluso en el ámbito político, ambas ciudades tienen posturas encontradas, que terminan trasladándose al fútbol.

El Clasico 2019
Foto: Tomada de Marca.

Un reporte del diario español El País, de octubre de 2019, fijaba la cantidad de espectadores del Clásico Real Madrid-Barcelona en una media de 650 millones, convirtiéndolo en el espectáculo deportivo más visto en el mundo, por encima del Super Bowl.

La tensión histórica entre ambos clubes se ha visto acentuada por la presencia de futbolistas que han alimentado ese sentimiento de competitividad como Di Stéfano, Figo, Messi o Cristiano, y entrenadores como Pep, Mou y Luis Enrique.

Las expectativas que despierta ver enfrentados a los mejores del mundo en uno de los partidos más promocionados y vendidos del planeta, propician que los clásicos cada año se esperen con más ansias por parte de los aficionados. Es tal su repercusión que incluso los que no son aficionados al fútbol se muestran interesados en el desarrollo y resultado del enfrentamiento que comenzó a sembrar su rivalidad desde el fichaje una tal saeta rubia.

El Clasico del fútbol español-infografía
Diseño: Dary Steyners / Fuente: FIFA

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