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Carlos Pérez: “Los cubanos jugamos flag football”

14 julio, 2020 | Alejandro M. Abadía Torres

Entrevista al "profe" Carlos, como le llaman muchos, el responsable de introducir la práctica del flag football en Cuba

Carlos Pérez
Carlos Pérez. Foto: Adrián Cazán

El calor en Cuba no es nuevo y… así seguirá. Sin embargo, en el ya lejano año 2002 un grupo de amantes del deporte ignoraba las altas temperaturas, lo complicado del transporte o la falta de implementos adecuados. Ellos llegaban a media mañana a los terrenos de la Ciudad Deportiva, en La Habana, y comenzaban a entrenar una modalidad diferente del football americano, el flag football.

Quienes allí practicaban o simplemente andaban de paso por el lugar, quizás detenían su mirada ante esa partida que corría de un lado a otro, disputándose un balón entre fintas y explosivos desplazamientos. Nadie de los de afuera entendía aquello, ni el porqué de semejante actuar. La mayoría ignoraba que eso era puro flag football.

A la cabeza del conjunto de “atletas” figuraba Carlos Pérez Barceló, un hombre apasionado por los tacles, touchdowns y quarterbacks. Un ser humano decidido desde entonces a demostrar la belleza de un deporte mal llamado, a veces, de salvajes.

“Desde joven gustaba de los deportes y aunque practiqué varios, nunca tuve contacto directo con el football americano. Sin embargo, veía películas de rugby y aquello parecía maravilloso. Quería incursionar en eso”.

Considerado padre de la disciplina en Cuba, su primer encuentro —con el football americano— podría haber acontecido en un Super Bowl o quizás durante un partido cualquiera, mas no fue así. La vida le situó en un lugar donde los intereses por este deporte distan considerablemente con respecto al béisbol u otras modalidades, mucho más notorias por estos lares.

“No obstante, el problema radicaba en que la filmografía, como es lógico, solo mostraba una parte, yo quería ir más allá, conocerlo del pí al pá. Así pues, llegué un día a la Biblioteca Nacional en busca de literatura referente al tema. Encontré libros, casi todos en idioma Inglés, por lo que estuve obligado a sentarme con un diccionario para traducir los contenidos”.

Una vez aprendidas las esencias del juego, Carlos Pérez quiso ponerlas en práctica, disfrutar de la magia del balón e involucrar a más personas. Por aquella época, solo en escasos terrenos se entrenaba el deporte de los touchdowns. El césped del Estadio Juan Abrantes, perteneciente a la Universidad de La Habana (UH), era una de esas pocas sedes.

Primeros encuentros con el flag football
“Llegué al Abrantes para conversar con el entrenador del equipo de rugby de la UH y de él conocí sobre la existencia de una modalidad distinta, practicada principalmente por adultos mayores y niños: el flag rugby. Me puse a investigar y el football americano también tenía una variante similar: el flag football”.

“La idea de un estilo de juego diferente no parecía descabellada, todo lo contrario, parecía ideal para las condiciones de Cuba, así que pensé en el flag football como algo con perspectivas favorables. Empecé a estudiar las reglas, descargar información de Internet y tratar de sumar personas al proyecto, de contagiarlas en esta vorágine futbolera”.

En el año 2002 comenzaron los entrenamientos con un escaso grupo que luego iría creciendo. Todavía hoy, casi 18 años después, el profesor Carlos exhibe el balón con el que, posiblemente, se jugó este deporte por primera vez en el país. Una reliquia algo desgastada por el tiempo, pero eso sí, cargada de historia.

El “Profe” junto a algunos de los integrantes del equipo de Taínos en sus inicios.
El “Profe” junto a algunos de los integrantes
del equipo de Taínos en sus inicios. Foto: Perfil de Facebook del equipo de Taínos

¿Cómo recuerda aquellos días en la Ciudad Deportiva?
“Al principio tuvimos mucho flujo de practicantes, unos lo dejaban, otros llegaban nuevos sin saber absolutamente nada y costó trabajo estabilizar aquello, puesto que la mayoría nunca había tocado un balón siquiera. Presentábamos problemas técnicos, hacíamos las cosas de forma incorrecta, por la sencilla razón de que jamás vimos cómo se hacía, solo contábamos con la teoría”.

“Más tarde logramos acceder a materiales de video, de manera que la mejoría fue notable. A pesar del interés por la práctica deportiva como medio recreativo, en el tiempo dedicado a esto queríamos realizar un trabajo serio y organizado, siguiendo las reglas al pie de la letra”.

Debido a problemas de salud se vio obligado a ceder terreno y limitar su actividad física, pero habiendo mejorado, nada le impediría seguir llevando al máximo nivel una aspiración de toda la vida.

“Durante el período de la enfermedad sentí temor de que se extinguiera la llama, pero para mi sorpresa la cosa creció y supe que en varios lugares se practicaba y nuevos equipos estaban por formarse para iniciar un torneo oficial”.

“Recuerdo la ocasión en que pasé por el estadio de la UH y un grupo de jóvenes entrenaban solos. Me acerqué a ellos para ayudarlos y orientarlos en lo posible. Personalmente no estaba en condiciones todavía de practicar con ellos, pero les puse en contacto con Jorge Tillán Gómez, fundador del primer equipo surgido en Cuba: Taínos”.

Liga Cubana de Flag Football
“Significa la realización de un sueño. Estamos en presencia del inicio de algo grande. La liga nació hace tres años bien organizada, estructurada y lo más importante —más allá de lo puramente deportivo— es que cada uno de quienes se encuentran vinculados ponen de sí todo su empeño y corazón”.

Antes de comenzar el certamen sucedieron varios acontecimientos importantes que sirvieron de antecedente para lo que vendría después. “Primero nos acercamos a representantes de la Liga Metropolitana de Venezuela, para buscar apoyo internacional, y uno de ellos, Jesús Tobal, realizó un documental sobre el trabajo que realizamos hasta ese momento. Más tarde contactamos con la Federación Mexicana, intercambiamos vía correo electrónico y ellos quisieron ayudarnos en nuestra iniciativa”.

“Procedentes de México llegaron implementos deportivos, algunos balones e indumentaria adecuada en calidad de donación. Incluso, en el 2016 llegó a celebrarse un tope en el Círculo Social José Antonio Echeverría con escuadras de ese país. Para sorpresa nuestra ganamos uno de esos partidos”.

Finalmente, a partir del año 2018 comenzó a celebrarse la Liga Cubana de Flag Football, que ya va por tres ediciones —aunque la actual temporada se vio frustrada por un rival superior: el famoso coronavirus—. El primer campeonato contó solo con tres selecciones: Taínos, Panteras y Legionarios. Otros dos equipos se han incorporado luego: Piratas y Espartanos.

“La liga arranca al término de la temporada de la NFL (National Football League, por sus siglas en Inglés), tras el Super Bowl y se extiende casi cuatro meses donde los equipos se disputan dos trofeos, el del mencionado certamen liguero y la Copa Eneas Muñoz, en recordación al primer cubano en participar en la NFL de Estados Unidos. Fuera de dicho espacio tiene lugar uno que otro partido amistoso o de preparación entre ellos”. 

Durante la inauguración de la temporada 2020 de la LCFF, la que se vio interrumpida en abril a causa de la pandemia.
Durante la inauguración de la temporada 2020 de la
LCFF, la que se vio interrumpida en abril a causa de la pandemia. Foto: Adrián Cazán

“A veces siento que vivo una utopía. Cuando empezamos con aquel grupo, jamás sospeché llegar tan lejos en una modalidad hasta ahora no tan popular, pero que día a día gana adeptos. Hubo que esperar bastante, pero lo estamos logrando y siento que el futuro será promisorio”.

¿Fuera de la capital se juega flag? ¿Y las mujeres?    
“Hasta el momento fuera de La Habana no existe un gran movimiento. Varios intentos de extenderse hacia otras provincias han perecido, pero quisiéramos poder halar la bandera de un extremo a otro de la isla. En cuanto a las féminas, hemos insertado muchachas en algunos juegos —al no ser un deporte de contacto el riesgo de colisión es menor— aunque todavía queda pendiente fundar un combinado compuesto exclusivamente por mujeres. Eso nos alegraría”.

“Con el tiempo espero que suceda, apenas llevamos tres ediciones y el número de equipos puede aumentar. Siempre estaremos abiertos a recibir cualquier interesado, basta con acudir alguno de los partidos y transmitirle su interés a quienes ya practican”.

¿Reciben apoyo por parte de las instituciones deportivas cubanas?
“De ningún tipo. Alrededor del año 2012 varios compañeros contactaron con funcionarios del INDER (Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación), específicamente de la dirección de Recreación. Allí sostuvieron una reunión durante un período de tiempo considerable, explicándoles, mostrándoles las potencialidades de esta disciplina. Al parecer no les interesó en lo absoluto la idea y ahí quedó todo. La vía formal se frustró para sorpresa nuestra. Tuvimos que emprender nuestro camino y actuar por cuenta propia”.

“El reconocimiento institucional, o la falta del mismo, nos costó, porque en el año 2014 la federación de México nos invitó a celebrar un torneo, una especie de campeonato mundial. Los organizadores garantizaban gastos en pasaje, alojamiento, alimentación, transporte; lo único que debíamos sufragar eran los pasaportes y así lo hicimos. Solo faltaban las visas”.

“Al demorarse los permisos, los anfitriones establecieron comunicación con la embajada para conocer el estado de la documentación y mediar en el proceso en pos de mayor rapidez. Llegado este punto se nos comunicó que para recibir visa deportiva la única alternativa era un aval del organismo rector en el país, de lo contrario podíamos viajar como turistas siempre y cuando quienes nos recibieran allá depositaran cierta cantidad de efectivo en una cuenta de banco, algo que excedía los gastos dispuestos hacia nosotros y tuvimos que ver los toros desde la barrera. No pudimos viajar”.

Carlos siempre brinda sus consejos tanto a los capitanes como a los jugadores.
Carlos siempre brinda sus consejos tanto a los capitanes como a los jugadores.
Foto: Adrián Cazán

Cuestiones de futuro
“Este es un deporte hermoso y divertido, ideal para mantener cuerpo y mente sanos. Hasta me atrevo a compararlo con el ajedrez (salvando las diferencias) desde el punto de vista estratégico. Todo debe ser planificado de antemano, cada jugada, cada acción debe partir de un análisis previo en el seno del equipo”.

“Quisiera que continuaran creciendo sus practicantes y como ya dije antes, que se extienda por todo el país. Me gustaría recibir más apoyo de las instituciones deportivas, conformar una federación a nivel nacional para mostrarle al mundo que los cubanos jugamos flag football”.

📣Con las palabras🎤 y el apoyo del profesor Carlos Pérez Barceló👏, quien introdujera la práctica del flag football en Cuba🏈🇨🇺, comenzó la tercera temporada de la LCFF💪💯🔥

Posted by Score Magazine on Sunday, February 9, 2020
En el inicio de la temporada 2020 junto a los capitanes de seis de los siete equipos que componen la LCFF.
En el inicio de la temporada 2020 junto a los capitanes de seis de los siete equipos que componen la LCFF. De izquierda a derecha: Alexis (Panteras), Amaury Béquer (Piratas), Mario y Heeney (Atléticos), profe Carlos, Osmel (Taínos), Alex (Vikingos) y Ricardo Valdivia (Espartanos). Foto: Adrián Cazán

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