Cargando

Me equivoqué, el mejor es Juan Castro

24 junio, 2020 | Alejandro M. Abadía Torres

“Juanito” encarnó la estirpe de peloteros legendarios nacidos en la Mayor de las Antillas, un cátcher sin lagunas defensivas. “Un tipo al seguro”, como le catalogara el exlanzador y compañero de equipo Rogelio García, de esos a los que difícilmente volvamos a ver.

Juan Castro García
Juan Castro García Foto: Score Magazine

“Busque usted a ver si encuentra un receptor con las cualidades de Juanito”

Juan Martínez de Osaba

Sonaba el Primer Clásico Mundial de Béisbol. Nueve años yo tenía cuando aquello y ya el bichito de la pelota picaba a diestra y siniestra. Las victorias del equipo cubano en la fase eliminatoria se festejaban en casa por todo lo alto. Durante cada partido llamaba la atención la destreza del cátcher criollo, Ariel Pestano. “Caramba, nada se le escapa a este tipo”, me repetía.

Llegó la semifinal, Cuba frente República Dominicana. En la sala del apartamento se había reunido la escasa familia. El barrio entero frente al televisor a la expectativa. Recogí los juguetes antes del play-ball y ocupé mi asiento en la grada de la sala. Comenzó el choque. Leyeron la alineación y al instante de dar su nombre, qué va, no pude más y lo solté: “Pestano es el mejor receptor de la historia”. Pagué la novatada. Con la sabiduría de ochenta primaveras, la voz del abuelo remendó la pifia: “Sí, el villaclareño es excelente, pero hubo otro, Juan Castro García.

Pasaron los años, quizás dos o tres águilas por el mar. La pasión por el deporte me llevó a escribir de bolas y strikes, a investigar. Descubrí parte de la historia de las Series Nacionales, y de la liga profesional anterior a las mismas. Jugadores legendarios abarrotaban centenares de líneas a las que poco a poco les fui haciendo swing. Pude entonces conocer de la elegancia de “Juanito” tras el home plate.

A partir de la XVI Serie Nacional, el béisbol cubano contó la destreza de aquel joven nacido en San Cristóbal, Pinar del Río. Primero como lanzador en los juveniles, luego antesalista y finalmente el hombre encargado de portar los arreos prestó sus servicios a Forestales, en su debut, y posteriormente a los míticos Vegueros. El abuelo se refería a Juanito con el respeto de un industrialista y recordaba que el Vueltabajero impidió a 330 corredores avanzar una base más.

Juan Castro García

El máscara pinareño exhibió durante su carrera en el béisbol cualidades de extraclase detrás del plato. Mascoteo engañoso y precisos tiros a las almohadillas aconsejaban a los rivales, quienes lo pensaban dos veces antes de salir al robo. Todo ese alarde técnico radicó siempre en un esmerado entrenamiento y disciplina. Madero en mano dejó sus deudas, al menos dentro de los torneos domésticos, pues con el Cuba destacó a la ofensiva más de una vez.   “Juanito” encarnó la estirpe de peloteros legendarios nacidos en la Mayor de las Antillas, un cátcher sin lagunas defensivas. “Un tipo al seguro”, como le catalogara el exlanzador y compañero de equipo Rogelio García, de esos a los que difícilmente volvamos a ver. Llegaron otros, igual de buenos y pensé en ellos como insuperables estrellas de nuestra pelota. Él ya no está, pero la vida dijo la última palabra y me equivoqué, el mejor es Juan Castro.                                                                                                                                                  

Nosotros

¿Qué hacemos?

Abordamos los más diversos temas deportivos, sin distinción de disciplinas ni público. Nuestra meta es complacer a todos los amantes de la actividad física.

¿Cómo contactarnos?
Mediante nuestro correo o nuestras redes sociales, haznos saber tus opiniones y preferencias. Es importante para nosotros hacerte llegar una publicación justo a tu medida.